Autoría en el Tercer Cine

Perdidos aquellos que en su egocentrismo creen que el autor es una persona. ¡Colectivo, colaborativo, recontra activo! Somos lo que hacemos y todo lo que conlleva la existencia de lo creado representa a cada colaborador involucrado en el proceso de creación cynematográfica. Principalmente, porque no solo hablan de ellos, sino que representa sus vidas, sus experiencias, de desdichas y represiones como también de amores y pasiones.

Empezamos a luchar por quienes, hoy, son minoría. Por una representatividad indigenista, por un feminismo respetado, por el arte zudaka, por un cine revolucionario, por el tecer cine jamás olvidado! Un salud(o) a los ciegos y sordos que solo nos perciben en las pantallas de su matrix portatil.

El espectador es consumidor y productor de un mismo flujo mediático, parte de una corriente social que habla a través de su propia estética y se esconde en el manifiesto multitudinario. Es Pedro Costa en Fontainhas, Werner Herzog en Iquitos, Glauber Rocha no Nordeste do Brasil, Tarantino en Los Ángeles.

El colectivo es generado por la necesidad de proyectarse a sí mismo con los demás, bajo un discurso, con una colaboración proactiva que pretende forjarse en la dirección para la realización audiovisual.

El discurso del cine de autor yace en su pasión por autorepresentarse en la obra. En el cual, la narrativa de la historia y el desarrollo técnico del discurso entra en sinergia con el movimiento del la imagen. Es la forma y la estética del autor. Se realiza en donde sea que estés, el espacio solo es un paradigma perspectivista que fluye con el tiempo de la memoria y el presente..

Hoy volvemos a creer en el cine de autor más que nunca,“faltan cineastas para ésta producción y los pocos que quedan se están muriendo”…’de hambre’(Pedro Costa, 2015)(Glauber Rocha, 1969)